
Son muy difíciles de entender algunas de las cosas que soportamos en esta sociedad. A nadie se le ocurriría hoy montar en un avión sabiendo que el piloto no ha pasado por exámenes psicológicos periódicos que aseguren un mínimo de higiene mental en personas en las que se confían tantas vidas. O ponerse en manos de un cirujano en una operación delicada sin contar con la esperanza de que su comportamiento está...